Archive for the 'Iniciación' Category

Lo más importante en un safari: El guía

mancho1-061Hagai Kissila – Tanzania 2007

Por muchos post que escriba dando consejos y recomendaciones sobre safaris fotográficos, todo esto quedaría incompleto sin hablar de la figura más importante de un safari, el elemento sobre el cual depende el 80% del éxito de un safari: El guía.

Un buen guía es importante en cualquier tipo de viaje, pero en un safari fotográfico lo es aún más y por numerosas razones. Vamos a enumerarlas, así como las virtudes que a mi parecer ha de tener un buen guía.

Confianza. Un safari se realiza en, a priori, un territorio hostil para el turista. No olvidemos que se visitan países tercermundistas, en cuyas calles y pueblos normalmente uno no se siente confiado y a gusto por ser completamente distinto al ámbito en el que solemos movernos. Por eso mismo el guía será quien nos de la confianza necesaria para sentirnos a gusto en todo momento.

Habla local. Unida a la confianza, que un guía domine varias lenguas, incluidas algunas locales además del inglés da confianza al turista, ya que no se siente tan aislado respecto de la gente local. Además tenerle de traductor nos dará la oportunidad de entablar conversaciones con gente de las etnias locales, una experiencia que puede ser de las más enriquecedoras de nuestro viaje.

Visión. Los buenos guías tienen un ojo excepcional para avistar animales. Este ojo lo va reforzando la experiencia, si son buenos conocedores de la fauna local, conocen sus querencias y hábitos y deben localizar de un solo vistazo los animales. Si un turista entra en un Parque con un coche alquilado o en un coche particular, no vería ni la mitad de los animales que pudiera ver con un guía experto. Por muchos conocimientos que tenga sobre la fauna, no servirá de nada si no es capaz de encontrar animales.

91-a22Niurdu – Tanzania 2004. Foto: Pedro Fernández

Conocimiento. Además de tener buena visión, ha de tener buenos conocimientos sobre fauna, flora y avifauna. Conocer bien las especies, los nombres, los hábitos y costumbres de tal manera que haga el safari más ameno a los clientes y que estos puedan aprender mucho durante su safari. Además ha de tener buenos conocimientos sobre su cultura, las distintas tribus y etnias del país y la Historia de la zona que visitemos.

Simpatía. Durante un safari fotográfico se pasan muchas horas en un vehículo. Si nuestro guía es simpatico, se  muestra amable y nos atiende siempre con una sonrisa a nuestras preguntas y peticiones, tenemos mucho ganado. Esta es una profesión bastante vocacional, y se nota cuando el guía disfruta llevando un grupo. La experiencia le dará el don de gentes necesario para tratar con personas diferentes de culturas diferentes.Un guía con buen sentido del humor hará la estancia más agradable al grupo que un guía experto pero seco y antipático.

sacha-114El Gran Milton Siloma – Kenya 2006. Foto: Sacha Pañeda

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Comidas en un safari

Desayunando en Base Camp con vistas al Mara. Agosto de 2004

Hace poco he recibido dos comentarios, de Bea e Inma, reclamando un post sobre las comidas en los safaris ya que ellas son celíacas. Así que a petición popular, aquí va…

En el tema de la comida, como en muchos otros, hay muchos tópicos falsos. No cabe duda que, en líneas generales, África no es precisamente un gran destino desde el punto de vista gastronómico. Sin embargo, y aunque depende de varios factores, la comida durante un safari suele ser buena, abundante y variada.

Llegados a este punto hay que aclarar que la calidad de la comida dependerá del tipo de safari que hayamos contratado, del tipo de alojamientos que tengamos, y de la calidad de los mismos:

Safaris de camping. En este caso, la “cocina” se lleva a cuestas en el camión o en el vehículo. Cada grupo lleva un cocinero y un ayudante (dependiendo del tamaño del grupo), que se encargan de preparar las comidas. Si el grupo es numeroso agradecerán la ayuda de pinches voluntarios y friega platos. Los menús en estos casos no suelen ser muy variados: Café o té, tostadas, tortillas o huevos fritos en el desayuno; ensaladas y sandwiches para comer y sopa y pasta o un guisote de carne y verduras para la cena. En estos safaris recomiendo que se lleve una mochila con comida “extra” desde España. Todo refuerzo de embutido, latitas o demás lo agradeceréis.

Catering sobre ruedas en Uganda. Agosto de 2003

Lodges. En los lodges, por lo general, organizan grandes buffets para las tres comidas. El desayuno suele ser fuerte, habiendo fruta, tostadas, mermeladas, variedad de huevos, cereales, quesos, embutidos, etc. Para la comida el buffet suele componerse de gran variedad de ensaladas, carnes frías, pastas, sopa o crema, algo de pescado, pollo, frutas… La cena siempre es la comida más fuerte del día (al estilo british), y por lo general también es un gran buffet con ensaladas, pastas, guisos de carne, parrilla de carne y pescado, frutas, quesos, postres… En muchos lodges tienen algo de comida hindú. Si el lodge no es de mucha categoría los buffets son algo más cutres en cuanto a calidad, pero suelen tener mucha cantidad.

Espectacular “afternoon tea” colonial en el Royal Livingstone. Zambia, abril de 2008

Tented camps. En los campamentos de tiendas de campaña de lujo también suele ser buffet, a excepción de los más lujosos y privados, en los que las comidas se componen de menus en los que suelen dar a elegir dos primeros y dos segundos. En la mayoría de estos tented camps y lodges de gran lujo suele haber buenos chefs y la cocina es muy buena. Hay que dar mérito a estos cocineros ya que no siempre cuentan con todos los medios a los que podemos estar acostumbrados en Occidente.

Cena en Losho Camp. Siana plains, Kenya. Septiembre de 2007

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Visita a un poblado local. ¿Qué esperar?

 

Visita a un poblado masai en Amboseli. Septiembre de 2006
Foto: Luis Miranda. Poblado masai en Amboseli. Septiembre de 2006

Una de las actividades que se suelen realizar en los safaris en el Este de África y en algunas otras partes del continente, son las visitas a los poblados locales. Estas visitas pueden ser o bien a pueblos de pescadores o bien a poblados de etnias representativas de la zona en cuestión, como los masais, los bosquimanos, los datoga, samburu, himba y un largo etcétera. Sin embargo hay muchos tópicos falsos en estas visitas y la gente no sabe muy bien como afrontar estas situaciones, ya de por si peliagudas: ¿Cómo enfrentar a un turista “convencional” con una tribu ancestral del Tercer Mundo.

No voy a entrar en polémicas sobre el impacto del turismo en estas culturas, ni si es o no frívolo el ir a hacerse una foto con un paisano que vive anclado en el Neolítico. A lo largo de varios años llevando a mucha gente a este tipo de visitas he sacado mis propias conclusiones, y si no lo viera positivo para ambas partes, ni las organizaría ni las fomentaría. Es muy difícil establecer ciertos límites, y no seré yo, que muchas de las mejores experiencias de mi vida las he tenido con este tipo de tribus, quien diga que hay que aislarlas y protegerlas dejándolas sin contacto alguno con Occidente. La realidad a día de hoy es que el turismo ha llegado a su territorio y por lo tanto hay que asumir esa realidad de forma natural, adaptándose ellos a esos visitantes y por supuesto adaptarse el visitante a ellos.

Visita a un poblado Samburu en Shaba. Septiembre de 2005
Visita a un poblado Samburu en Shaba. Septiembre de 2005

La primera pregunta que me hacen sobre este tipo de visitas, es si se trata de una “turistada” y por tanto merece la pena hacerla. La respuesta es un “si, pero”. Y doy mis razones…

Si, es cierto que este tipo de visitas suelen ser algo descafeinadas. Pero eso no quita, en absoluto, para que no sean auténticas. Tener por seguro que la aldea que os están enseñando es donde viven y os están enseñando su modo de vida, por alucinante que parezca. Mucha gente se cree que es un puro folklore, que tras la visita se cambian de ropa y se van a la “urbanización secreta de detrás de la colina”. Nada más lejos de la realidad. A todo el mundo le pongo el mismo ejemplo: si un grupo de japoneses llama a mi puerta y me ofrece 3.000 euros por enseñarles mi casa, yo la verdad es que me visto de torero, les enseño la casa, les hago una tortilla y les bailo un fandango. ¿Vosotros no?

Es realmente impactante llegar y ver las condiciones de vida de estas aldeas. A mucha gente le impresiona la pobreza y las malas condiciones de higiene y le deja mal sabor de boca, a otros en cambio les parece fascinante tener la posibilidad de tener un contacto con estas culturas y es una de las mejores experiencias del safari.

 

Visita a un poblado masai en Amboseli. Septiembre de 2006
Mi amiga Idoia cámara en ristre ante la mirada de Hendaya. Foto: Luis Miranda

Lo normal es que en la visita se empiece con un canto de bienvenida, un rezo de bendición o un pequeño baile. Luego un paseo por el poblado y os enseñarán una casa por dentro. También suelen enseñar como hacen fuego con dos palitos y alguna de sus costumbres. La visita suele finalizar con un baile y luego siempre ofrecen collares y abalorios para comprar.

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Mi amigo Oscar Orozco visitando un poblado en Masai Mara. Septiembre de 2003

Mi recomendaciones para disfrutar de estas visitas son las siguientes:

– Siempre intentar que nuestro guía nos lleve a una aldea un pelín alejada de las rutas convencionales. En algunos Parques hay aldeas justo al lado de la puerta o en carreteras de paso. Estas aldeas reciben tantos visitantes que simplemente han perdido el interés y no se esfuerzan en que el visitante tenga una grata experiencia, tan solo esperan los dólares de la entrada.

– Intentar romper el hielo, saludar y sonreir a todo el mundo, intentar abrir un dialogo y preguntar todo lo que se nos ocurra. Antes de liarse a hacer fotos, primero saludar, interactuar con la gente. No olvidar que ellos sienten tanta curiosidad hacia nosotros como ellos para nosotros.

Visita a un poblado masai en Amboseli. Septiembre de 2006
Bromeando con la nueva hornada de guerreros masai. Amboseli, septiembre de 2006. Foto: Luis Miranda

– Enseñarle a los niños y a los adultos las fotos que sacamos en la cámara digital, es algo que les gusta mucho. Si se tiene una cámara Polaroid, llevarla y regalarles las fotos, será un regalo que no olvidarán.

– No soy muy partidario de ir repartiendo caramelos, globos o bolis a los niños. Por supuesto que los piden, pero al llegar en plan “Reyes Magos Muzungus” no hacemos más que crear un hábito de mendicidad. Los niños se acostumbran a que los muzungus les den cosas y por lo tanto lo primero que hacen al vernos es poner la mano y pedir. Creo que es mejor saludarles, hablar con ellos, interactuar y en todo caso, como último paso, darles esos pequeños obsequios.

– Pese al obvio contraste con nuestra cultura, hay que comprender que son etnias diferentes a la nuestra y que ese es su modo de vida. Hay que respetarlo y no compararlo. Ninguna de esas personas que estamos visitando pasa hambre o se muere de hambre. A ellos les es tan chocante nuestra cultura y nuestra ropa, tanto como a nosotros la suya.

– Romper el hielo. Enseñarles nuestras cámaras, gafas de sol, prismáticos, cremas para el sol… No os cortéis y no tengáis miedo. Son gente muy amistosa y con gran sentido del humor. Comportaros siempre como si fuerais invitados en su pueblo, decirle al traductor que es para vosotros un honor y un privilegio estar allí, que le diga halagos a la gente que os enseña el poblado y hacerles cualquier tipo de comentario que deseéis.

– Si se tienen serias dudas de que no se va a disfrutar de este tipo de visitas, mejor no la hagáis. No recomiendo hacerla a gente demasiado escrupulosa, cerrada de mente o que tenga prejuicios raciales (bueno, esta gente mejor que se vaya a otro lado y no haga un safari… mejor que se queden en su casa).

Visita a un poblado Datoga en Eyasi, Tanzania. Agosto de 2007
Visita a un poblado Datoga cerca del lago Eyasi. Agosto de 2007
Visita a un poblado masai en Amboseli. Septiembre de 2006
El que suscribe, charlando con la tropa. Foto: Luis Miranda

Tipos de alojamiento en un safari:

 

Joys Camp
Joy’s Camp. Shaba. Kenya

Otro de los aspectos importantes a la hora de organizar un safari, es el tipo de alojamientos que se va a usar. Esto es muy importante ya que lo ideal es que prácticamente todos sean del mismo nivel, dejando a lo mejor una concesión a un mayor lujo concesión especial en una de las etapas del viaje. Para ello hay que tener muy claro cuales son las pretensiones del viaje, presupuesto y la importancia que uno le de a un alojamiento más o menos exclusivo.

Aún así, me gustaría que la gente no se quede tan solo con la palabra “lujo” y “exclusivo“, que por supuesto muchas veces van ligadas a un presupuesto condicionado. No solo hay que valorar la calidad del alojamiento, sino además darle mucha importancia a su ubicación, su número de habitaciones, su privacidad, el entorno, si está fuera o dentro de un Parque o Reserva, los guías y vehículos con los que cuenta, servicios, excursiones exclusivas y además algo importantisimo: el hosting, o para evitarme la cursilería del término inglés: la manera que tiene el anfitrión de tratarte.

El tema tiene mucha miga y lo iré desarrollando punto por punto en futuros posts. Aquí tan solo me sirvo a citar una clasificación fundamental:

 

Ekland
Ekland, Limpopo province, Sudáfrica

Fincas y Reservas privadas. Probablemente la manera más exclusiva de ir de safari. Abundan mucho en Sudáfrica, Namibia, Botswana (algo menos) y Kenya. No hay en Tanzania. Es lo ideal para huir de la masa turística. Los alojamientos pueden ser lodges o tented camps, pero generalmente muy exclusivos, con todas las comodidades y detalles espectaculares. Algunos de estas reservas están incluidas en categorías hoteleras tan importantes como “Leading Hotels of the World“, “Small luxury Hotels of the World“, “Relais & Chateaux“, etc. No solo son exclusivos por sus alojamientos, sino por ofrecer muchas excusiones que no puedes hacer en Parques Nacionales, tales como: Game drives nocturnos, paseos a caballo, paseos a lomos de elefante, paseos en quad, excursiones andando, rafting, canoa, pesca, cursos de pistear animales, mountain bike, vuelos en helicóptero y un largo etcétera.

 

Elephant Pepper Camp
Elephant Pepper Camp, Masai Mara. Kenya

– Tented Camps: Un tented camp es un campamento de tiendas de campaña. Pero no se trata de tiendas de camping, sino de grandes tiendas de estilo Hemingway que cuentan con cama, mobiliario, cuarto de baño con ducha o bañera, retrete, electricidad y todas las comodidades de una habitación de hotel. Las tiendas en estos campamentos fijos suelen estar sobre una plataforma de madera o construida y tener el suelo de madera o de cemento pulido. También suelen tener una pequeña terraza y una techumbre. Pueden ser más sencillos y modestos o lujosísimas tiendas de hasta 120 m² con muebles coloniales y alfombras persas. Los hay enormes, con muchas tiendas, lo que no les hace muy recomendables (normalmente usados por grandes touroperadores y con más de 70 tiendas). Algunos tienen piscina, spa y demás servicios

Para mi un buen tented camp tiene que reunir las siguientes características: No tener más de 15 tiendas, que estén lo suficientemente alejadas unas de otras, bien situadas y camufladas en su entorno natural y en un emplazamiento bien elegido, dónde haya agua, buena vista y sombra. En el entorno debe haber tan solo Naturaleza y evitar que haya poblados, aldeas y ganado.

En cualquier caso es una experiencia muy recomendable, la de dormir en este tipo de tiendas, amplias y confortables pero que te permiten un contacto muy directo con la Naturaleza y el espectáculo de oir la noche de la sabana africana por la noche.

 


Ngorongoro Farm House. Karatu, Tanzania

– Lodges: Para entendernos, son cualquier otro tipo de hotel de safari en la que la construcción sea de madera, piedra, ladrillo, etc. Puede ser un edificio principal, o varios en los que cada uno alberge unas cuantas habitaciones, o chalets pareados, individuales, bungalows o cottages. En este caso también importa mucho factores ya mencionados en los tented camps. Hay lodges impresionantes de tan solo 4 u 8 habitaciones exclusivas o los hay de 200 o más habitaciones que son un hormiguero de gente y se pierde la sensación de estar de safari. Estos últimos son los preferidos por los touroperadores y mayoristas ya que son los más económicos. En muchos casos los servicios también dejan que desear.

 

Naibor. Masai Mara
Naibor Camp. Masai Mara. Kenya

– Campamentos móviles. Es la mejor manera de alojarse en un safari. La mejor por confort, por calidad precio, por exclusividad y sobre todo por autenticidad. También es la más desconocida. Se trata de montar un campamento privado al grupo de safari en algún lugar especial, tanto dentro como fuera de los Parques. Se monta toda la infraestructura: Tiendas, muebles, cuartos de baño, duchas, cocina, servicio de campamento, cocineros, mozos, tienda comedor… Es como ir a un safari de antaño, en tu propio campamento, alejado de otros turistas y sin compartir la zona de acampada con nadie. Al ser un gran montaje, tiene que haber un mínimo número de personas para que sea rentable montarlo. Normalmente es a partir de 6. En contra a los tented camps convencionales, no tienen estructura sino que las tiendas están directamente plantadas en el suelo, cubierto este por una lona o un plástico.

Según su infraestructura se dividen en campamentos móviles de lujo y campamentos móviles de semi lujo. Puede haber muchas diferencias entre unos y otros, siendo desde tiendas super exclusivas y muy decoradas y con muchos detalles, pero la diferencia fundamental entre las de semi lujo y las de lujo es que las de semi lujo no suelen incluir el cuarto de baño con ducha dentro de la tienda, sino que está en el exterior, aneja. Los campamentos móviles de lujo si incluyen el baño y ducha in suite.

En muchos países montan este tipo de campamentos para las temporadas fuertes de ciertos Parques. Por ejemplo en Mara abundan en la época en la que está la migración, entre julio y octubre, destacando preciosos campamentos móviles como Naibor o Sala’s Camp

En España curiosamente no hay mucha tradición ni filosofía con estos campamentos. Sin embargo en otros mercados son muy usados y populares y hay compañías de safari especializadas en este tipo de safari. Estos campamentos son ideales para combinarlos con tented camps o lodges convencionales en alguna otra de las etapas.

 


Speke Camp, Bujangali Falls. Uganda

– Camping: Ni más ni menos que una tienda igloo o una tienda igloo fija con un camastro, plantadas en zonas comunes de camping. Los campings suelen estar masificados en temporada alta y las infraestructuras suelen dejar mucho que desear por no decir que son lamentables. Las letrinas en los campings de los Parques no suelen ser mucho más que un agujero en el suelo, por lo que la gente acaba por no usarlo al estar sucios. Eso si, como no se atreven a alejarse, las inmediaciones de las letrinas son un espectáculo lamentable y muy oloroso. Las duchas pues.. os podéis imaginar. No es como ir a un cómodo camping europeo.

A mucha gente le da miedo porque los animales están tan acostumbrados a la gente, que es frecuente que babuins, hienas y chacales merodeen entre las tiendas. Cosa que suele ser inofensiva a no ser que dejes comida dentro de la tienda.

Es la manera más económica de ir de safari, aunque no hay apenas calidad precio. Entre las tasas de acampada, material de camping, cocinero, etc muchas veces ya te plantas en costes de un lodge barato.

NOTA: La foto de EP y Joys Camp es de catálogo.

Vacunas para viajar y profilaxis de malaria

Es curioso que a mucha gente, cuando le hablas de hacer un safari, te empieza a poner caras raras y te dicen: que horror! si seguro que para viajar allí hay que ponerse toda clase de vacunas!

Este es otro de los topicazos absurdos por los preconceptos que muchos tienen metidos en la cabeza. He llegado a oir muchas veces a gente diciendo que si hay que ponerse una vacuna, ya descarta el viaje. Inspirado por las preguntas del muy recomendable foro de Los Viajeros, a los cuales saludo desde aquí, me he animado a escribir este post.

Cada uno es libre, por supuesto, de hacer lo que desee, pero creo que es interesante informarse antes un poco de cual es la situación de cada país y la realidad sobre las vacunas hoy.

El Ministerio de Sanidad, tiene una web donde informa de la situación sanitaria por países en la que indica la obligatoriedad o no de vacunarse y además aconseja sobre qué vacunas pueden ser recomendables.

La realidad, hoy en día, es que la política del Ministerio sobre este asunto es terrible y en mi opinión bastante alarmista y poco profesional. Se dedican a meter miedo a la gente y a seguir la filosofía de “si te quedas en tu casa seguro que no pillarás ninguna enfermedad tropical“. Prefieren dejarte el brazo hecho un acerico con vacunas innecesarias antes de admitir que realmente no hay necesidad de vacunarse de ciertas enfermedes para ir a ciertos destinos. No voy a elocubrar si esto encubre un negocio con los laboratorios que fabrican dichas vacunas, pero realmente si uno se pone a pensar debe ser un pastón a lo largo del año… Los centros de vacunación están completamente petados durante gran parte del año, cada temporada más y más, y en ciudades como Madrid hay colas de 4 meses para vacunarse.

Otro absurdo: Hay tales colas que te dan cita para vacunarte incluso pocos días antes del viaje, cuando lo recomendable es tenerla puesta al menos un mes antes para que tenga la máxima eficacia. Vamos, que se limitan a cumplir el trámite aunque no tenga tanta eficacia ni sea obligatorio.

Tampoco quiero decir que no sean importantes las vacunas. Hay mucho miedo al respecto pero hoy en día están muy avanzadas y no tiene por qué dar reacción. Creo en ellas y creo que es importante ponerselas pero SOLO EN LOS CASOS NECESARIOS.

No hay que olvidar, además, que un turista medio tan solo pasa unos 15 días como máximo en el país de destino, y lo hace en hoteles lujosos por lo general, en los que la comida es buena, lleva sus controles sanitarios y no tienen mucho contacto con la gente local ni con la higiene local. Otra cosa sería irse a vivir a una de estas zonas e incluso convivir con una tribu.

 

FIEBRE AMARILLA. La famosa vacuna de la fiebre amarilla, que para muchos viajeros supone un calvario (injustificado, salvos casos médicos puntuales), no es obligatoria en ninguno de los destinos principales de safari como Kenya, Tanzania, Sudáfrica, Zimbabwe, Namibia, Botswana, Mozambique… En países como Kenya no es obligatoria desde hace años y hace decadas que no se tienen registrados casos. En otros como Tanzania acaban de quitar la obligatoriedad, aunque tampoco hay ya casos de fiebre amarilla, tan solo la OMS ha tardado más tiempo en decretarlo.

No olvidemos que la OMS (Organización Mundial de la Salud) es la que dicta estas normas.

OTRAS VACUNAS: Para fiebre tifoidea, hepatitis, cólera y demás, pasa un poco lo mismo. No son obligatorias y en un viaje turístico las posibilidades de contraer estas enfermedades son más que minimas. La única que a mi me parece recomendable y fundamental es la del tétanos, y esa es recomendable tenerla puesta incluso en España.

PROFILAXIS DE LA MALARIA. En el caso de la malaria también depende mucho de la zona, país y época del año en la que viajar. Aún así yo siempre recomiendo tomar la profilaxis de la malaria. Por una sencilla razón: contraer la malaria en un viaje de 15 días es muy raro, contraerla en época seca aún más, contraerla además con profilaxis supone tantas probabilidades como acertar la Primitiva!

Aún así yo recomiendo tomarla siempre que sea recomendable (ejemplo: Kenya y Tanzania, en Sudáfrica, Namibia y otros países hay muchas zonas libres de malaria), ya que con esto hay también mucho mito, ya que las primeras profilaxis eran terribles, quinina, veneno puro. Pero la medicina avanza y por tanto la profilaxis también, y hoy en día no hay esos tremendos efectos secundarios de los que habla la gente. Ojo, siempre digo que para casos particulares lo mejor es consultar a un médico.

Es especialmente recomendable tomar el Malarone. Es la más moderna de las profilaxis, se toma diariamente por lo que la dosis es muy pequeña y minimiza los posibles efectos secundarios. Se empieza el tratamiento un día antes del viaje, se toma una pastilla diaria durante el viaje, y finaliza el tratamiento tomándola entre cuatro y siete días después de volver. El único inconveniente es que es una pastilla cara, unos 60€ la caja de 12. Siempre hago la misma reflexión: Si tenemos aprensión por tomar las pastillas y dudamos si tomar pastillas “más fuertes”, no hay que dudar en tomar el Malarone porque es la mejor opción. Seamos realistas: ¿Qué suponen 60 o 90€ más en un viaje que nos cuesta miles de euros? La salud es lo principal, no?

Entre las que receta la Seguridad Social, y por tanto son más baratas, el Lariam es la mejor opción. En este caso son dosis semanales. Se empieza una semana antes del viaje, luego una por semana durante el viaje y termina tomándo una por semana hasta cuatro semanas después del viaje. Al ser semanal son dosis más fuertes y su efecto residual es en el higado, por lo que personas con el higado sensible han de consultar con su médico.

En mi experiencia, he organizado safaris a cientos de personas y no he tenido ni un caso en que se hayan puesto malos o tenido efectos negativos con cualquier tratamiento. Y eso que, como insisto, la profilaxis se la recomiendo a todo el mundo.

En fin, creo que lo mejor es despojarse de leyendas urbanas y tópicos, y alrededor de los safaris hay muchos que espero ir desgranando poco a poco!

¿Qué llevar a nuestro safari?

 

Cargando la Diligencia. Nairobi. Kenya, agosto de 2005

Aunque tampoco hace falta seguirlo al pie de la letra, este podría ser el packing list de lo imprescindible para el equipo de safari fotográfico. ¡Ojo! que esto también dependerá del país y la época en que se vaya. Esta lista puede ser ideal para un safari por el Este de África:

 

Cargando la Diligencia. Nairobi. Kenya, agosto de 2005

– Ropa cómoda y ligera, pantalones cortos, y camisetas. Se recomiendan los pantalones desmontables por su comodidad.
– Calzado cómodo. Para walking safaris unas botas tipo chiruca de verano, a ser posible que no sean nuevas y a estrenar para evitar rozaduras. No es necesario botas de goretex ni demasiado calientes. En el coche se suele ir descalzo ya que para observar bien a los animales, irán de pié sobre el asiento, asomados al techo. Un calzado cómodo, náuticos, sandalias o zapatillas de deporte es lo perfecto para los desplazamientos en coche.
– Sombrero o gorra. Es recomendable llevarlo en el coche para no llenarse el pelo de polvo.
– Impermeable. A ser posible plegado y ligero. A excepción de abril y mayo es muy raro que llueva.
– Un forro polar como ropa de abrigo será suficiente para las noches y una sudadera para las mañanas.
– Mochila para llevar efectos personales a mano durante los game drive.
– Se recomienda una funda impermeable para el material fotográfico y de video.
– Linterna de bolsillo.
– Pilas y baterías de repuesto para los aparatos electrónicos.
– Material fotográfico suficiente. Carretes, tarjetas de memoria, cintas de video, etc.
– Adaptador de enchufe europeo a británico (tres puntos de enchufe).
– Pequeños candados para cremalleras de mochilas y bolsones.
– Un bolsón vacío para los souvenirs y compras. Altamente recomendable.
– Crema protectora para el sol y after sun. Mucho cuidado con las quemaduras
– Gafas de sol. Durante los desplazamientos en coche son muy recomendables por el polvo.
– Billetes pequeños y cambio para comprar souvenires. Moneda local y billetes pequeños de dólares.
– En caso de hacer camping, saco de dormir de verano.
– Preferiblemente bolsones de viaje, no es aconsejable maletas rígidas, en especial para safaris con camping o grupos grandes.
– Prismáticos potentes. Muy importante.
– Repelente de insectos.
– Block de notas para apuntar nombres de lugares, personas, especies vistas. Un diario puede ser un recuerdo inolvidable.
– Toallitas humedas para quitarse el polvo.
– Caramelos para los niños de los poblados.
– Guía de bolsillo de mamíferos y de aves de África Oriental.

 

Con Nacho en el ro Mara. Masai Mara, Kenya, agosto de 2005

Me voy de safari… ¿qué debo tener en cuenta?

 

Mucha gente sueña durante años con hacer un safari. Pero una vez decidido, muchos son los factores que debemos cuidar y tener en cuenta para que sea el safari perfecto y soñado.

 

Hay muchos detalles que por desconocimiento o por ceñirnos a los tópicos se nos pueden escapar. El primero es generalizar África. Hablamos de un continente gigantesco, y por lo tanto comparar, por ejemplo Senegal y Sudáfrica es como comparar Portugal con Kazajstan.

 

Cuando llega un nuevo cliente lo primero que hago es preguntarle qué espera del viaje, cuáles son sus prioridades, sus aficiones y si hay algo “innegociable” para él que no puede faltar en su safari. He de admitir que muchas veces vienen con una idea y tras hacerles mis recomendaciones se van con un safari completamente distinto.

 

Básicamente hay que tener muy en cuenta lo siguiente:

 

1- Época del año en la que se desea o se puede viajar. Esto puede ser un condicionante determinante para el safari. Hay destinos que no son nada recomendables en ciertas épocas del año, por climatología, escasez de animales, mal estado de las carreteras, etc. En otras ocasiones pueden ser épocas que sin ser las peores para un cierto Parque, pero que sin embargo eligiendo otra ruta podemos aprovechar mejor el viaje o ver cosas más interesantes para ese momento. Insisto mucho en este punto, ya que muchos mayoristas tienen los mismos programas para todo el año y sin embargo el agente que te lo vende no suele tener idea de si es buen momento o no para hacer esa ruta.

 

2- Ruta. A la hora de diseñar un safari yo nunca tengo en cuenta minimizar gastos o costes. Esto si que lo hacen muchos grandes touroperadores. Un safari bien diseñado es para mi aquél en el que optimiza el tiempo y el coste. A veces no merece la pena hacer muchos kilómetros para ver un Parque más si no se van a estar más que unas pocas horas. También se pueden hacer rutas de safari que terminen en la costa y así nos ahorremos un trayecto en avión. En mi opinión es mejor ver menos Parques y Reservas pero explorar mejor los que visitamos.

 

3- Intereses. Hay gente que lo único que espera de un safari es ver muchos animales. Otros en cambio van buscando paisajes, otros formaciones geológicas, otras encontrar retos físicos, otros disfrutar del componente étnico de estos viajes, los hay que su prioridad es ver felinos, otros pájaros… Probablemente lo ideal es combinar todos estos intereses, pero lo ideal es hacerse un safari a la medida de cada uno. Personalmente creo muy importante que el viajero, además de disfrutar de una Naturaleza privilegiada (no olvidemos la perspectiva de que un safari es un viaje de Naturaleza), tenga un cierto contacto con la realida del país que visita. Aún así mi prioridad es que cada uno de mis clientes haga un safari a su medida, por lo cual respeto sin problema al que prefiera prescindir de ello.

 

 

4- Extensiones de playa. Para distribuir bien los días, hay que elegir ir a la playa o no. Una extensión de menos de tres noches en mi opinión no merece la pena. Serían tan solo dos días completos y probablemente no se rentabilice el coste del billete hasta la costa. Lo ideal probablemente es hacer de 7 a 12 días de safari y de 5 a 7 de playa.

 

5- Dejar algo para próximos safaris. El que viaja a África y lo vive de manera auténtica, no parará de pensar en volver. A muchos nos ha “picado” ese mosquito africano y no podemos quitarnos la llamada de África de la mente. Por lo tanto es mejor ver las cosas tranquilamente y no intentar abarcar demasiado en un mismo viaje.

 

6- Viaje en privado o en grupo. La actividad principal de un safari son los game drives, paseos en coche por las reservas para poder ver animales. Son muchas horas en un vehículo. Por lo tanto hay que tener mucho cuidado con los viajes en grupos. Puede ser un absoluto desastre!!! Convivir tantas horas en un espacio tan reducido con gente que no conoces puede ser dificil y provocar situaciones tensas, especialmente si no congenias bien con tus compañeros de viaje. Un safari es un viaje distinto, a ti te pueden encantar los animales, a tus compañeros no tanto, o tener miedo, o estar cansados, o protestar. Por eso si que recomiendo hacer el viaje en privado, lo digo por experiencia propia. Merece la pena hacer un esfuerzo y hacerlo en privado. No en vano, si acabas harto de tus compañeros de viaje y te amargan tus vacaciones, entonces si que te habrá salido caro el safari.

 

 

Atardecer en Ngorongoro. Tanzania. Marzo de 2002


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