
Como ya he dicho en alguna ocasión, no me gusta nada el término “Safari fotográfico“, por forzar u parecer obligar a convertir el viaje en un maratón de fotos y tener como principal objetivo la “caza fotográfica“. Sin embargo es evidente que es una oportunidad muy buena de obtener preciosas fotos de animales, paisajes y Naturaleza para todos los amantes de la fotografía. Ni me considero fotógrafo ni soy ningún experto, pero vayan pues unos consejos.
Cámaras reflex digitales. Las más modernas. Muchos de mis clientes me confiesan que aprovechan el viaje para tener la excusa perfecta para renovar su equipo de fotografía y pasar de las convencionales cámaras de carrete a una potente réflex digital. Hay tantos equipos y precios que no voy a entrar en detalles técnicos. Tan solo mencionar que un 300 sería el teleobjetivo ideal para un safari fotográfico. Uno menor se nos puede quedar excaso, y uno mayor necesitará mejor apoyo y puede resultar algo lento para manejarse bien. Pese a que un safari es un viaje bastante seguro, recomiendo sin duda sacar un seguro temporal de viaje para el equipo de fotografía para evitar disgustos en caso de robos o pérdidas.
Cámaras compactas con potente zoom optico. Hoy en día existen en el mercado numerosos modelos de cámaras compactas digitales de toda las principales marcas, que incluyen un potente zoom optico de 10, 12 o hasta 18x. Probablemente sea la mejor opción para aquellos que no sean especialmente aficionados a la fotografía o los que no quieran invertir mucho dinero en un potente equipo de fotografía. Con estos objetivos podemos lograr buenos planos de animales y por lo general este tipo de cámaras tienen muchas opciones para poder lograr buenas fotografías. Estos modelos han bajado mucho de precio, llegandose a encontrar algunos modelos por debajo de 200 euros.
Cámaras compactas digitales. Las más habituales y normales. No hace falta hacer una inversión en equipo de fotografía para un safari si se es un aficionado medio. Estas cámaras hoy en día ofrecen grandes prestaciones de resolución. Se obtendrán buenas fotos de paisajes, pero se echará de menos más zoom a la hora de fotografiar animales. Estos modelos normalmente llevan un zoom optico de 3x y digital de 12x.
Cámaras Polaroid. Aunque están prácticamente en desuso, recomiendo desempolvar la vieja cámara Polaroid y llevarla además de nuestra nueva cámara. Así podremos tener la grata experiencia de hacer fotos a la gente que nos encontremos durante el viaje, en los poblados, a los niños, a los masais o gentes de otras tribus y poder regalarles la fotografía.
A tener en cuenta:
- A la hora de comprar una cámara es más importante la calidad de la óptica que las prestaciones que pueda tener la cámara.
- El polvo será el peor enemigo de la cámara durante el safari. Los caminos y carreteras pueden ser muy polvorientos. Proteger la cámara al cruzarse con otros coches o llevarla guardada en los desplazamientos. No olvidar un kit limpialentes.
- Llevar fundas y protecciones para la cámara. Protegerán al equipo de golpes e incluso de agua.
- Baterías. Por pura ley de Murphy nos quedaremos sin batería justo cuando presenciemos una escena de caza, un leopardo u otra escena interesante. Aunque en todos los hoteles y campamentos de pueden recargar las baterías, no está de más llevar al menos una batería complementaria. Para aquellos modelos que funcionen con pilas convencionales, no olvidar llevar pilas suficientes para todo el viaje desde origen. Lo mismo para las pilas tipo botón de las reflex. Durante el safari puede ser dificil encontrar pilas y baterías, la calidad será menor y el precio mucho más alto.
- Llevar carretes suficientes y demás material fotográfico desde origen. Los precios durante el safari serán abusivos y no encontraremos ni variedad ni calidad.
- Llevar tarjetas de memoria suficientes. No tendrán oportunidad de descargar las fotos durante el safari a no ser que se lleve el ordenador portatil, lo cual no es del todo recomendable.
- Para aquellos que lleven un potente equipo de más de un tele 400, un saquito de arena para apoyar la lente en el techo del coche, pértiga para sujetar el objetivo o trípode.
- Apagar todos los sonidos de la cámara. Hay que evitar en todo momento molestar a los animales. Por tontería que parezca, tanto bip bip alrededor puede ser estresante y molesto para ellos.




















Safari es una palabra kiswahili que significa viaje, concretamente viaje caminando. Para mi un safari fotográfico es una interesante manera de visitar y explorar las más importantes Reservas de África. Un safari es un viaje en el que observar y disfrutar de la Naturaleza es el primer objetivo, muy encima de hacer fotos. La actividad principal son los game drives, paseos en vehículos especialmente acondicionados con el techo abierto, recorriendo las Reservas y Parques, desde los cuales uno puede acercarse mucho a los animales. En muchos destinos los animales han nacido con coches alrededor, están tan acostumbrados a ellos que no se asustan ni les molestan. No nos ven ni como amenaza ni como presa. Esto no quita para que sean completamente salvajes y sigan sus ciclos naturales sin que se vean alterados por el hombre. Es posible tener muchas oportunidades de ver espectáculos como observar leones, leopardos o guepardos cazando, las impresionantes manadas de la gran migración de ñúes y cebras, los cruces de las mismas por ríos repletos de cocodrilos y otras tantas escenas que hemos podido contemplar en documentales.
Por lo tanto, decimos “Safari fotográfico” tan solo para diferenciar un viaje turístico a ciertas zonas de África, de los safaris de caza, que al fin y al cabo son los primeros y originales safaris que conoce el “hombre blanco”. Por supuesto, en estos viajes hay muy buenas oportunidades de sacar espectaculares fotografías como las que ilustran este blog, por lo que los aficionados a esta actividad pueden disfrutar de lo lindo. Sin embargo siempre insisto a la gente en que no hay que obsesionarse con sacar la foto, sino que lo principal es disfrutar del momento, del paisaje, del atardecer, del elefante, el león o el animal que tengamos delante, verlo, observarlo, sentirlo, olerlo, escucharlo, y después tirar la foto.
La mayoría de los safaris de grandes touroperadores y mayoristas son en los llamados Mini Buses. Estos no son más que furgonetas adaptadas para safari. Por lo general se suele usar el modelo Toyota Hiace, aunque también es frecuente ver otros vehículos de Nissan o Isuzu. A estos mini buses se les hace algunas modificaciones en la suspensión, se les añade alguna defensa delantera y trasera, se sustituyen algunos asientos para que todos los ocupantes tengan una ventanilla y por último se les abre el techo para que los turistas puedan ir de pié, teniendo una buena perspectiva del paisaje y de los animales, y puedan obtener además mejores fotografías. Suelen llevar además dos ruedas de repuesto.









